Member State report / Art9-2024 / 2024 / D1-B / Spain / NE Atlantic: Bay of Biscay & Iberian Coast

Report type Member State report to Commission
MSFD Article Art9
Report due 2024-10-15
GES Descriptor D1 Birds
Member State Spain
Region/subregion NE Atlantic: Bay of Biscay & Iberian Coast
Report date 2026-03-24 07:53:11

GES component
D1C1
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D1C2
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D1C3
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D1C4
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D1C4
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D1C5
D1C5
D1C5
D1C5
D1C5
Marine reporting units
Features
  • Benthic-feeding birds
  • Pelagic-feeding birds
  • Surface-feeding birds
  • Baleen whales
  • Deep-diving toothed cetaceans
  • Small toothed cetaceans
  • Turtles
  • Coastal/shelf cephalopods
  • Deep-sea cephalopods
  • Coastal fish
  • Deep-sea fish
  • Demersal shelf fish
  • Pelagic shelf fish
  • Benthic-feeding birds
  • Pelagic-feeding birds
  • Surface-feeding birds
  • Coastal/shelf cephalopods
  • Deep-sea cephalopods
  • Coastal fish
  • Deep-sea fish
  • Demersal shelf fish
  • Pelagic shelf fish
  • Baleen whales
  • Deep-diving toothed cetaceans
  • Small toothed cetaceans
  • Turtles
  • Benthic-feeding birds
  • Pelagic-feeding birds
  • Surface-feeding birds
  • Coastal/shelf cephalopods
  • Deep-sea cephalopods
  • Coastal fish
  • Deep-sea fish
  • Demersal shelf fish
  • Pelagic shelf fish
  • Baleen whales
  • Deep-diving toothed cetaceans
  • Small toothed cetaceans
  • Turtles
  • Benthic-feeding birds
  • Pelagic-feeding birds
  • Surface-feeding birds
  • Coastal/shelf cephalopods
  • Deep-sea cephalopods
  • Coastal fish
  • Deep-sea fish
  • Demersal shelf fish
  • Pelagic shelf fish
  • Baleen whales
  • Deep-diving toothed cetaceans
  • Small toothed cetaceans
  • Turtles
  • Benthic-feeding birds
  • Pelagic-feeding birds
  • Surface-feeding birds
  • Baleen whales
  • Deep-diving toothed cetaceans
  • Small toothed cetaceans
  • Turtles
  • Coastal/shelf cephalopods
  • Deep-sea cephalopods
  • Coastal fish
  • Deep-sea fish
  • Demersal shelf fish
  • Pelagic shelf fish
GES description
Para el criterio D1C1 (criterio primario para la evaluación de las aves, según la Decisión (UE) 2017/848) la información disponible es muy limitada, por lo que es difícil establecer valores umbral. En general, la definición del BEA conllevará establecer previamente objetivos de conservación y, a partir de estos, establecer un límite superior de capturas como valor umbral. De forma precautoria, en todo caso, se plantea que el impacto de las capturas accidentales no debe representar un valor superior al 1 % de la mortalidad adulta de la especie.
La tasa de mortalidad por especie derivada de las capturas accidentales se sitúa por debajo de los niveles que pueden poner la especie en riesgo, de modo que su viabilidad a largo plazo está asegurada. En general, la definición del BEA conllevará establecer previamente objetivos de conservación y, a partir de estos, establecer un límite superior de capturas como valor umbral.
La tasa de mortalidad por especie derivada de las capturas accidentales se sitúa por debajo de los niveles que pueden poner la especie en riesgo, de modo que su viabilidad a largo plazo está asegurada. En general, la definición del BEA conllevará establecer previamente objetivos de conservación y, a partir de estos, establecer un límite superior de capturas como valor umbral.
No evaluado
No evaluado
En el caso del criterio D1C2 (también primario) se ha tomado como referencia la metodología establecida por OSPAR (D1.2) para establecer el BEA. De acuerdo con ella, si la población actual (valor umbral) se encuentra por encima del 80 % de su valor de referencia en especies que ponen un solo huevo, o del 70 % en especies que ponen más de un huevo, se alcanza el BEA. Este criterio se ha restringido a la evaluación de poblaciones reproductoras, basado en los censos de colonias disponibles.
Para especies oportunistas, cumplen el buen estado ambiental cuando el valor de abundancia abundancia/biomasa del último año de la serie histórica no varíe más allá de media(μ) ± desviación estándar (σ). Es decir, su valor transformado mediante estandarización Z-score (Zactual) tiene que variar entre -1 y +1. Para especies potencialmente vulnerables, con tendencia de biomasa/abundancia decreciente, alcanzan el buen estado ambiental cuando el valor de la abundancia/biomasa del último año crezca por encima de la estimación de μ + 0.5σ, es decir, Zactual ≥ +0.5, y con tendencia estable o creciente, cuando el valor de la abundancia/biomasa del último año se mantenga estable o crezca, y por tanto sea mayor que μ, entendiendo que nunca es malo que las especies potencialmente vulnerables aumenten. Pero aun así se ha de dar un rango de valores negativos que den margen a las fluctuaciones naturales, la variabilidad natural, de una especie que no se encuentra en tendencia decreciente, es decir, Zactual ≥ -0.5.
Para especies oportunistas, cumplen el buen estado ambiental cuando el valor de abundancia abundancia/biomasa del último año de la serie histórica no varíe más allá de media(μ) ± desviación estándar (σ). Es decir, su valor transformado mediante estandarización Z-score (Zactual) tiene que variar entre -1 y +1. Para especies potencialmente vulnerables, con tendencia de biomasa/abundancia decreciente, alcanzan el buen estado ambiental cuando el valor de la abundancia/biomasa del último año crezca por encima de la estimación de μ + 0.5σ, es decir, Zactual ≥ +0.5, y con tendencia estable o creciente, cuando el valor de la abundancia/biomasa del último año se mantenga estable o crezca, y por tanto sea mayor que μ, entendiendo que nunca es malo que las especies potencialmente vulnerables aumenten. Pero aun así se ha de dar un rango de valores negativos que den margen a las fluctuaciones naturales, la variabilidad natural, de una especie que no se encuentra en tendencia decreciente, es decir, Zactual ≥ -0.5.
La abundancia de la población de la especie no se ve afectada adversamente por las presiones antropogénicas, por lo que su viabilidad a largo plazo está asegurada. Se ha tomado como referencia la metodología utilizada por la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). Según dicha metodología, el valor umbral se corresponde con la tasa anual de cambio que provocaría una disminución máxima de 30 % de la abundancia de la población de una especie a lo largo de tres generaciones, de manera que cada especie o unidad de gestión cuenta con un valor umbral particular.
La abundancia de la población de la especie no se ve afectada adversamente por las presiones antropogénicas, por lo que su viabilidad a largo plazo está asegurada. Se ha tomado como referencia la metodología utilizada por la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). Según dicha metodología, el valor umbral se corresponde con la tasa anual de cambio que provocaría una disminución máxima de 30 % de la abundancia de la población de una especie a lo largo de tres generaciones, de manera que cada especie o unidad de gestión cuenta con un valor umbral particular.
Para alcanzar el BEA, se debe cumplir la premisa de que las características demográficas de la población no ponen en peligro su viabilidad a largo plazo, de forma que los parámetros reproductivos y los valores de supervivencia adulta así lo indiquen. A la hora de medirlo, se han seguido los valores umbral de supervivencia y productividad usados en la evaluación del anterior ciclo, derivados de las recomendaciones de ICES. Estos valores umbral se han adaptado a las características demográficas de cada especie.
Se alcanza el buen estado ambiental cuando se mantienen tendencias crecientes o por lo menos estables.
Se alcanza el buen estado ambiental cuando se mantienen tendencias crecientes o por lo menos estables. En el caso de significancia baja (p<= 0,05) se considerará que la tendencia es estable.
Las características demográficas de la población (por ejemplo, estructura por tallas o clases de edad, proporción de sexos, fecundidad y tasas de supervivencia) de la especie son indicativas de una población sana que no se ve afectada adversamente por presiones antropogénicas. En el caso del criterio D1C3, actualmente se está trabajando en el establecimiento de metodologías estandarizadas para la definición del BEA a nivel regional y subregional, por lo que no se han definido valores umbral.
Las características demográficas de la población (por ejemplo, estructura por tallas o clases de edad, proporción de sexos, fecundidad y tasas de supervivencia) de la especie son indicativas de una población sana que no se ve afectada adversamente por presiones antropogénicas. En el caso del criterio D1C3, actualmente se está trabajando en el establecimiento de metodologías estandarizadas para la definición del BEA a nivel regional y subregional, por lo que no se han definido valores umbral.
Se han realizado pruebas tentativas en algunas especies, basadas en la desaparición o creación de colonias de cría, si bien en el caso de especies con cierto carácter nómada, como algunas gaviotas y charranes, esto puede ser difícil de interpretar.
El buen estado ambiental se ha definido en el caso de las especies estrategas de la k como el mantenimiento o incremento del porcentaje de presencia en cuadrículas, mientras que en el caso de las estrategas de la r se ha definido como la reducción o mantenimiento de ese porcentaje.
El buen estado ambiental se ha definido en el caso de las especies estrategas de la k como el mantenimiento o incremento del porcentaje de presencia en cuadrículas, mientras que en el caso de las estrategas de la r se ha definido como la reducción o mantenimiento de ese porcentaje. En el caso de baja significancia estadística (p>= 0,05), la tendencia de la especie se considerará estable.
El área de distribución de la especie y, cuando sea relevante, el patrón es consonante con las condiciones fisiográficas, geográficas y climáticas reinantes. No existe todavía consenso metodológico para la definición del BEA; hay dificultades para interpretar las variaciones en la distribución de las especies.
El área de distribución de la especie y, cuando sea relevante, el patrón es consonante con las condiciones fisiográficas, geográficas y climáticas reinantes. No existe todavía consenso metodológico para la definición del BEA; hay dificultades para interpretar las variaciones en la distribución de las especies.
se requiere un conocimiento más profundo de los hábitats en los que las especies de aves marinas desarrollan sus ciclos vitales, así como una metodología que permita realizar una evaluación objetiva, por lo que el criterio no ha sido utilizado para ninguna de las especies evaluadas.
El hábitat de la especie tiene la extensión y la condición necesarias para sostener las diferentes fases de su ciclo de vida. No existe consenso metodológico para la definición del BEA. Se requiere un conocimiento más profundo de los hábitats en los que las especies de mamíferos marinos desarrollan sus ciclos vitales.
El hábitat de la especie tiene la extensión y la condición necesarias para sostener las diferentes fases de su ciclo de vida. No existe consenso metodológico para la definición del BEA. Se requiere un conocimiento más profundo de los hábitats en los que las especies de mamíferos marinos desarrollan sus ciclos vitales.
No evaluado
No evaluado
Determination date
201906
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202410
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Update type
DeterminationSame
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DeterminationNew
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Justification for non-use of criterion
Este criterio no va a ser evaluado en este ciclo ya que no existen protocolos de evaluación, así como programas específicos que permitan obtener datos de manera coordinada y rigurosa. Actualmente, el Grupo de Trabajo sobre Captura Accidental de Especies Protegidas (WGBYC) de ICES está trabajando en el desarrollo de métodos de asesoramiento de las capturas accesorias de especies no comerciales.
Este criterio no va a ser evaluado en este ciclo ya que no existen protocolos de evaluación, así como programas específicos que permitan obtener datos de manera coordinada y rigurosa. Actualmente, el Grupo de Trabajo sobre Captura Accidental de Especies Protegidas (WGBYC) de ICES está trabajando en el desarrollo de métodos de asesoramiento de las capturas accesorias de especies no comerciales.
Este criterio no va a ser evaluado en este ciclo ya que no existen protocolos de evaluación, así como programas específicos que permitan obtener datos de manera coordinada y rigurosa. Actualmente, el Grupo de Trabajo sobre Captura Accidental de Especies Protegidas (WGBYC) de ICES está trabajando en el desarrollo de métodos de asesoramiento de las capturas accesorias de especies no comerciales.
Este criterio no va a ser evaluado en este ciclo ya que no existen protocolos de evaluación, así como programas específicos que permitan obtener datos de manera coordinada y rigurosa. Actualmente, el Grupo de Trabajo sobre Captura Accidental de Especies Protegidas (WGBYC) de ICES está trabajando en el desarrollo de métodos de asesoramiento de las capturas accesorias de especies no comerciales.
Justification for delay in setting EU/regional requirements